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El
tiburón se encuentra en el tope de la cadena
alimenticia oceánica, pero el tiburón
blanco en particular, conjuntamente con las orcas, son
los principales depredadores de lobos marinos.
Más
allá de la simpatía y ternura que estos
animalitos nos despiertan, si no tuvieran depredadores,
su población crecería en forma incontrolable,
y dado que su principal alimento son los peces, terminarían
haciendo desaparecer la fauna ictícola de los
océanos, con la consecuente extinción
de todos los demás animales que se alimentan
de ellos. De allí el rol fundamental que cumple
este escualo en el equilibro ecológico.
Pero
no es este simple razonamiento evolutivo el que está
produciendo que afortunadamente algunos países
hayan comenzado a proteger a los tiburones, sino nuevamente
el interés económico.
Algunos
gobiernos se están dando cuenta que los tiburones
son mucho más rentables vivos que en una sopa
de aletas, y en esto el buceo cumple un papel fundamental.
En
los últimos años ha crecido en forma exponencial
la cantidad de buzos que frecuentan ciertos destinos
para bucear con escualos, dando lugar al cada vez más
de moda BUCEO ECOLOGICO.
Personalmente
creo que muy ecológico no es, ya que alimentar
o cebar tiburones para atraerlos altera algunos hábitos
y en algunos casos su humor. Pero si tenemos en cuenta
que gracias a esta práctica muchos países
están empezando a protegerlos, y que sin esta
protección esos tiburones terminarían
en un plato de sopa afrodisíaca, no podemos dejar
de admitir que a pesar de sus contras, es un cambio
muy positivo.
Recientemente
el gobierno de Maldivas prohibió la pesca del
tiburón al constatar que conforme al aumento
de escualos en sus transparentes aguas, el buceo experimentó
tal crecimiento, que los ingresos reportados por esta
actividad multiplicaron por 100 a los que producía
la cruel práctica de matarlos.
El
pueblo pesquero de Gansbaii, ubicado cerca de Capetown
en Sudáfrica, que hasta hace pocos años
vivía de la caza del tiburón blanco, ha
experimentado un impactante crecimiento en poco tiempo
desde que cambió esta sangrienta industria por
la del turismo, convirtiéndose en la capital
mundial del avistaje
y buceo en jaula con el gran tiburón blanco.
El
hombre nunca abandonará su ambición e
intereses económicos, pero ojalá estos
ejemplos sirvan para darnos cuenta que con un poco de
lucidez, siempre encontraremos mejores soluciones para
nuestros bolsillos que la muerte y la destrucción.
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